red protocolo/ particulares/ invitados

Cuando invitamos a un grupo de personas a formar parte de nuestra celebración, debemos conocer unas pautas mínimas para establecer el lugar que deben ocupar.
Es común ver (por cercano que sea el trato con los anfitriones), como los comensales, preguntan antes de ocupar un asiento, cuando el lugar no esta indicado. Cuando invitamos en casa, pensamos que dar libertad a nuestros invitados para que ocupen el sitio que quieran les hará estar más a gusto en casa. Eso no tiene por qué ser así.
Imaginen que un señor queda rodeado de señoras que mantienen conversaciones sobre moda durante toda la velada, o que la anfitriona ha permitido que se sienten antes los invitados y le ha quedado un asiento muy alejado a la puerta, por lo que se dificultan las labores de servicio de la mesa.
Todo esto se puede evitar conociendo unas sencillas fórmulas para definir la colocación en la mesa.
Por otra parte, si además nuestro evento es multitudinario y exige el uso de varias mesas, dejar que cada uno tome asiento donde quiera, supondría desorden y tiempo hasta que estuviesen cada uno en una silla. Además, si establecemos los lugares previamente, podremos dar a cada uno de nuestros invitados el lugar que le corresponde en nuestra celebración, sin que ninguno de ellos se sienta desplazado.
Antes de comenzar, debemos discernir entre dos conceptos:
Evento protocolizado: es aquel en que ya está establecido el lugar que va a ocupar cada uno de nuestros comensales. Se indicará el protocolo mediante mesero, tarjetas nominativas, etc…
Evento semi- protocolizado: es aquel en que les indicamos a nuestros invitados la mesa que deben ocupar, pero no el asiento, eso lo dejamos a su elección. siguiente>>
Temas relacionados: